Testimonios sobre Artrosis


Mamá ha vuelto: La historia de Juanita.

¡Quiero que vuelva mi mamá!" Estas eran las palabras que Juanita escuchaba una y otra vez de sus dos hijos. Norberto de 11 años y Elizabeth de 7 que no podían entender por qué su mamá había cambiado tanto.

En el pasado, era una mujer muy activa, como toda joven mujer que quiere cumplir sus sueños y ambiciones que mantuvo como estudiante universitaria, llegando a graduarse como psicóloga infantil lo cual colmó su vida de un sano orgullo profesional y le permitió trabajar con quienes mas amaba, los niños. Juanita era vital y se sentía feliz. Todo aquello, sin embargo, cambió a principios de julio de 2004. A Juanita se le produjo y enseguida se le diagnosticó, una rotura de un disco en su columna vertebral y sufrió tres intervenciones en los dos años siguientes para tratarle esa dolorosa e incapacitante afección. Las primeras dos intervenciones no tuvieron éxito y la tercera dejó a nuestra psicóloga infantil con un dolor que ella misma describió como "constante e incontrolable". Tristemente hubo que admitir que las operaciones no solo habían fracasado sino que empeoraron física y anímicamente su situación.

Al poco tiempo de las intervenciones, Juanita comenzó un tratamiento con analgésicos para reducir los fuertes dolores que la aquejaban que le produjeron "un hundimiento emocional". Estaba tan focalizada física y mentalmente en los intensos dolores que padecía que su mente sufrió una importante pérdida de la memoria y su rendimiento en la facultad donde ella dictaba clases comenzó a verse afectado. En su vida particular, en su hogar, las cosas no eran mejores. Según Juanita, lo peor era su incapacidad de cuidar de sus hijos, especialmente de su hija Elizabeth, que manifestaba serios trastornos de conducta y de aprendizaje como consecuencia de ver a su madre perturbada por sus dolores.

El médico que atendía a la familia de Juanita desde hacía muchos años, ante la falta de respuesta a los muchos tratamientos que se habían intentado le recomendó finalmente consultar a los especialistas en tratamientos locales para la artrosis, algo que todavía ella no había probado y que había demostrado su enorme eficacia allí donde muchos otros intentos de curación habían fracasado.

Una vez llegada Juanita al Edificio Médico de OFIPRA de la avenida Jujuy en la Capital Federal se la sometió a una amplia consulta médica y a continuación se le hizo una minuciosa evaluación con aparatos de avanzada tecnología para estimar el daño de cada uno de sus sitios afectados.
Se planificó el tratamiento que comenzó sin demora. Fue entonces que los eficaces remedios que forman la base del Nuevo Tratamiento Local comenzaron a revitalizar todas y cada una de sus zonas enfermas de manera sostenida y progresiva hasta lograr su objetivo en forma total. Juanita estaba tan emocionada por su mejoría que llegó a manifestarles a los médicos que se sentía mejor que antes de su enfermedad. Tomó la decisión de memorizar un video informativo que se le había mostrado en OFIPRA acerca de los beneficios de los Nuevos Tratamientos Locales para explicarle a cuanto conocido tenía, los increíbles resultados de tales tratamientos.

Es fácil comprender que ahora, Juanita ya no necesita analgésicos y no solo logra la mayor eficacia en sus tareas laborales y hogareñas sino que eso se reflejó además en la recuperación anímica de su hijita. Sus amigos y vecinos le preguntan a menudo "¿por qué estás siempre sonriendo?" Su respuesta es: "Me están dando una oportunidad de volver a mi vida de trabajo y de familia. Soy feliz, y por eso sonrío."

¿Qué opinan sus hijos sobre el nuevo tratamiento de Juanita?
"¡ Nos devolvieron a mamá !"