De vuelta al trabajo: El testimonio de un
viajante
Como
vendedor importante de un grupo de empresas de manufacturas, Patricio viajaba
con regularidad dentro de la Argentina y a las ciudades de los países limítrofes
como Brasil, Bolivia y Paraguay. Un día normal comenzaba para él
a las 7:00 de la mañana con una sesión de ejercicios de 45 minutos
en el gimnasio del hotel. Jamás pudo imaginar que su vida fuera a cambiar
permanentemente.
Tras padecer intensos dolores
de espalda, Patricio sufrió lo que él mismo describe como dos
intervenciones quirúrgicas rutinarias de espalda, una en 1992 y otra en
2001. Su vida continuó de forma habitual hasta el verano de 2002, momento
en el que el dolor de espalda creció enormemente y afectó
por completo su vida normal. Patricio no podía estar sentado en su automóvil
durante periodos prolongados debido al intenso dolor en la espalda y en su
cintura que llegaba incluso hasta las piernas. Tras un año de soportar
el fuerte y agobiante dolor que aumentaba en forma continua se vio forzado a una
"jubilación" anticipada.
Patricio
consultó a numerosos médicos en la zona de Capital Federal y del
Gran Bs. As. ya que el vivía con su esposa en Acassusso, Así fue
que soportó multitud de pruebas e intentó diversos tratamientos,
sin encontrar alivio en ninguno. Finalmente, se le diagnosticó una serie
de daños en los nervios que pudieron ser identificados gracias a
un estudio llamado mielografía, que es un tipo de radiografía
empleada para identificar trastornos de la médula espinal y de los
nervios que de ella se originan a la altura de la espalda y la cintura.
A
Patricio se le dijo que la única opción para encontrar alivio era
la medicación analgésica y que debería probar un nuevo fármaco
no adictivo. Inicialmente, Patricio comenzó con una receta de 10 miligramos
de analgésico. Tres años más tarde la dosis había
subido hasta los 300 miligramos al día.(¡¡ 30 veces más
!!). Frustrado con esta medicación y convencido que existía otra
alternativa, buscó una respuesta diferente a su dolor de cintura.
Felizmente,
tras años de recorrer cuanto consultorio médico existe, en busca
de una mejor opción de resolver su ARTROSIS Patricio encontró
finalmente la solución a su problema, tras prestar mucha atención
al consejo de su médico clínico acerca de un nuevo tipo de tratamiento
que se hacía en un Instituto especializado llamado OFIPRA
en donde la medicación mas efectiva para los problemas de ARTROSIS
en especial de la columna vertebral, hoy en día se aplica con los
recursos mas modernos, siendo llevada dicha medicación por el médico
especialista con sus propias manos al centro mismo de las articulaciones enfermas
en donde ejerce toda su potencia de acción. Ese nuevo tipo de tratamiento
se llamaba TRATAMIENTO
LOCAL y estaba disponible para quien lo necesitara para resolver en forma
totalmente eficaz el problema de la ARTROSIS.
Ahora,
Patricio y su esposa Juliana viajan en auto con frecuencia para visitar a sus
hijos y nietos. Las antiguas intensas molestias y dolores de columna ya
no se presentan y si bien no ha retornado a su ocupación habitual de viajante
vendedor, no deja de estar interesado en trabajar en tareas que lo hacen participar
de la vida y de sus emociones como a cualquier otra persona normal. Los especialistas
en TRATAMIENTO LOCAL
para la ARTROSIS se llevan todo el crédito por su mejoría y
lo controlan apenas una vez al año, y lo gratifican por la nueva vida que
pudo emprender.


Mamá
ha vuelto: La historia de Juanita
¡Quiero
que vuelva mi mamá!" Estas eran las palabras que Juanita escuchaba
una y otra vez de sus dos hijos. Norberto de 11 años y Elizabeth de 7 que
no podían entender por qué su mamá había cambiado
tanto.
En el pasado, era una mujer muy activa, como
toda joven mujer que quiere cumplir sus sueños y ambiciones que mantuvo
como estudiante universitaria, llegando a graduarse como psicóloga infantil
lo cual colmó su vida de un sano orgullo profesional y le permitió
trabajar con quienes mas amaba, los niños. Juanita era vital y se sentía
feliz. Todo aquello, sin embargo, cambió a principios de julio de 2004.
A Juanita se le produjo y enseguida se le diagnosticó, una rotura de
un disco en su columna vertebral y sufrió tres intervenciones en los
dos años siguientes para tratarle esa dolorosa e incapacitante afección.
Las primeras dos intervenciones no tuvieron éxito y la tercera dejó
a nuestra psicóloga infantil con un dolor que ella misma describió
como "constante e incontrolable". Tristemente hubo que admitir que las
operaciones no solo habían fracasado sino que empeoraron física
y anímicamente su situación.
Al poco
tiempo de las intervenciones, Juanita comenzó un tratamiento con analgésicos
para reducir los fuertes dolores que la aquejaban que le produjeron "un
hundimiento emocional". Estaba tan focalizada física y mentalmente
en los intensos dolores que padecía que su mente sufrió una
importante pérdida de la memoria y su rendimiento en la facultad donde
ella dictaba clases comenzó a verse afectado. En su vida particular, en
su hogar, las cosas no eran mejores. Según Juanita, lo peor era su incapacidad
de cuidar de sus hijos, especialmente de su hija Elizabeth, que manifestaba serios
trastornos de conducta y de aprendizaje como consecuencia de ver a su madre perturbada
por sus dolores.
El médico que atendía
a la familia de Juanita desde hacía muchos años, ante la falta de
respuesta a los muchos tratamientos que se habían intentado le recomendó
finalmente consultar a los especialistas en tratamientos locales para la ARTROSIS,
algo que todavía ella no había probado y que había demostrado
su enorme eficacia allí donde muchos otros intentos de curación
habían fracasado.
Una vez llegada Juanita
al Edificio Médico
de OFIPRA de la avenida
Jujuy en la Capital Federal se la sometió a una amplia consulta médica
y a continuación se le hizo una minuciosa evaluación con aparatos
de avanzada tecnología para estimar el daño de cada uno de sus sitios
afectados. Se planificó el tratamiento que comenzó sin demora.
Fue entonces que los eficaces remedios que forman la base del NUEVO
TRATAMIENTO LOCAL comenzaron a revitalizar todas y cada una de sus zonas
enfermas de manera sostenida y progresiva hasta lograr su objetivo en forma total.
Juanita estaba tan emocionada por su mejoría que llegó a manifestarles
a los médicos que se sentía mejor que antes de su enfermedad. Tomó
la decisión de memorizar un video informativo que se le había mostrado
en OFIPRA
acerca de los beneficios de los NUEVOS
TRATAMIENTOS LOCALES para explicarle a cuanto conocido tenía, los
increíbles resultados de tales tratamientos.
Es
fácil comprender que ahora, Juanita ya no necesita analgésicos y
no solo logra la mayor eficacia en sus tareas laborales y hogareñas sino
que eso se reflejó además en la recuperación anímica
de su hijita. Sus amigos y vecinos le preguntan a menudo "¿por qué
estás siempre sonriendo?" Su respuesta es: "Me están dando
una oportunidad de volver a mi vida de trabajo y de familia. Soy feliz, y por
eso sonrío."
¿Qué opinan
sus hijos sobre el nuevo tratamiento de Juanita?
"¡ Nos devolvieron
a mamá !"

Caminar
con paso firme: La historia de Eduardo
"Disfrutaba
practicando deportes, especialmente el tenis con mis amigos. Cuando comenzó
el dolor, me hubiera gustado simplemente pasar aunque fuera una noche sin
ese insomnio por el dolor".
Dos lesiones
diferentes cambiaron la vida de Eduardo. A principios de la década del
90, mientras hacía el peritaje de una vivienda para una empresa de seguros,
Eduardo se lesionó el cuello al estirarse para controlar unas rajaduras
en el cielorraso, lo cual hizo en forma repentina, por lo que sintió un
tirón similar a un latigazo que le recorrió el cuello y la nuca.
Como el dolor inicial se fue aliviando, dejó pasar el tiempo pero
lamentablemente la molestia recrudeció y lo obligó a consultar a
su médico quien le recomendó una radiografía de su columna
cervical en el cuello. El resultado no fue bueno. Se veían dos vértebras
con lesiones y el disco entre ellas estaba comprimido y deformado hacia los
lados y avanzaba apretando y lastimando los sitios donde nacían los nervios
de su columna cervical.
Al poco tiempo Eduardo
complicó esta lesión cuando se dañó la espalda
al intentar poner en marcha una cortadora de césped, para lo cual debía
dar tirones fuertes a una cuerda. Al hacer esto repetidas veces ponía en
contractura a los músculos de la parte alta de su espalda y de
su cuello, con lo que provocó la intensificación de su lesión
en la columna cervical, es decir en su cuello.
La
suma de estos episodios lo colocó en una situación de tal debilidad
orgánica que su médico en consulta con un traumatólogo decidieron
comenzar una serie de intervenciones para corregir los daños provocados
y acumulados.
En los siguientes siete años,
sufrió seis laminectomías ( le sacaron partes de sus vértebras
) con la intención de liberar a los nervios apretados, y posteriormente
se le practicó una fusión, es decir le soldaron dos vértebras
para impedir que al flexionarse lastimen a los nervios. A pesar de las buenas
intenciones, tras cada operación, el dolor se hacía presente
cada vez con mayor intensidad. Desaparecía durante un corto tiempo, pero,
sin excepción siempre volvía a aparecer. Finalmente el médico
de Eduardo le habló de algo nuevo, de mucho prestigio y que había
ayudado a mucha gente en casos similares, se trataba del NUEVO
TRATAMIENTO LOCAL.
Cuando conoció esta
opción, Eduardo no se sintió intimidado, de hecho estaba dispuesto
a probar cualquier novedad médica que le aliviara el dolor. Así
que se presentó en el Edificio
Médico OFIPRA para iniciar sin demora un tratamiento salvador.
¿Los
resultados?, sus propias palabras fueron: "¡Qué gran sensación!
Inmediatamente pude notar que el alivio que se iniciaba en mi cuello bajaba
por todo mi cuerpo".
Eduardo no tardó
mucho en apreciar la diferencia que significaba en su vida el NUEVO
TRATAMIENTO LOCAL. Comenzó a hacer todas las tareas que la enfermedad
le había impedido realizar y sin la menor señal de molestia o de
dolor. Comenzó además a caminar unos 3 km diarios.
Eduardo
les ha manifestado a los especialistas del Edificio
Médico OFIPRA que le gustaría compartir su experiencia con
otras personas que sufren de dolor crónico y nos pidió que publiquemos
este testimonio de su parte que dice: "Si está pensando en el NUEVO
TRATAMIENTO LOCAL para la ARTROSIS como una opción, adelante,
inténtelo. Cuando piense que no existe más esperanza, esta opción
puede significarle una nueva vida".

De
estar postrada en la cama a montar en bicicleta: La historia de Angelina
Angelina,
una entusiasta de la natación y la bicicleta, era una persona activa en
su comunidad religiosa y sentía que su trabajo como enfermera geriátrica
cuidando y atendiendo a los abuelos la llenaba por completo. Cuando Angelina tenía
44 años comenzó a padecer de dolores en las piernas. Le dolían
tanto que no podía caminar. Sufría de adormecimientos, hormigueos
y calambres permanentes. Las dolorosas molestias comenzaban en su cintura
y se irradiaban hacia abajo por los glúteos (la cola), los muslos
y las pantorrillas llegando incluso hasta los pies de ambos lados.
Para resumir Angelina decía que se encontraba en un estado constante de
lo que describía como un "dolor atroz".
En
un intento por controlar el dolor, Angelina tomó casi todos los
analgésicos disponibles. Además, su estado la llevó a probar
numerosos fármacos antidepresivos y también remedios para combatir
la angustia. Pero el dolor continuó y al final aumentó hasta
un punto en el que Angelina tuvo que dejar su trabajo como enfermera y aceptar
un puesto administrativo. Incluso entonces, llegó a necesitar bastones
y en ocasiones una silla de ruedas para desplazarse en el trabajo. Y en casa,
Angelina se sentía atada a la cama.
Cuando
el dolor se volvió insoportable, acudió a una clínica
de ortopedia y traumatología donde fue derivada al médico
jefe del servicio quien la sometió a un tratamiento de estimulación
eléctrica a lo largo de sus miembros inferiores. Angelina comentó
posteriormente: "Hubiera intentado cualquier cosa. Ya estaba entregada y
el miedo de llegar a tener una parálisis y no poder caminar más
era el compañero de todos mis días".
Después
de tres semanas de soportar los golpecitos de corriente en forma de pinchazos
para ver si sus músculos mejoraban decidió abandonar ante
el fracaso que soportó. Como su organismo no podía seguir tolerando
calmantes su médico clínico le sugirió acercarse al Edificio
Médico OFIPRA de la Avenida
Jujuy donde se practicaba un tratamiento de última generación
llamado NUEVO
TRATAMIENTO LOCAL y que consistía en la ingeniosa idea de llevar
la medicación terapéutica al centro mismo de las articulaciones
enfermas. Allí, los muy efectivos remedios hacían un revestimiento
interno de los sitios afectados por la ARTROSIS.
Cuando
ella tuvo la oportunidad de recibir la aplicación inicial no advirtió
cambios hasta que estuvo de regreso en su casa a dos horas de viaje. Lo primero
que notó fue que por primera vez en mucho tiempo se sentía dueña
de sus piernas. Como el intenso dolor había disminuído
drásticamente pensó que estaba bajo el efecto de algún tipo
de anestesia, pero la única realidad era que el tratamiento ya había
empezado a hacerle efecto.
A la semana siguiente,
la diferencia era abismal y al sumarse el efecto de las dos sesiones siguientes
nos dijo:"Pasé de estar postrada en la cama y no poder hacer nada
a poder hacer casi todo lo que quería..."
¿Cómo
ha cambiado el NUEVO
TRATAMIENTO LOCAL la vida de Angelina? "Me acabo de casar hace siete
meses, sinceramente no creo que lo hubiera podido hacer de no ser por este increíble
TRATAMIENTO LOCAL
que es lo mejor que jamás me ha pasado. Me ha devuelto la vida. Puedo realizar
cosas en casa que antes no podía, como cocinar o realizar las tareas del
hogar. Cuando me siento bien, puedo caminar muchas, muchas cuadras ¡Incluso
puedo volver a montar en bicicleta!".
Según
su nuevo marido, Horacio, la diferencia en Angelina es sorprendente: "Como
de la noche al día. El sistema del NUEVO
TRATAMIENTO LOCAL ha significado una gran diferencia en nuestras vidas.
Se siente estupendamente. Realmente la ha ayudado mucho. Ha sido magnífico
lo que ha aliviado su dolor y sufrimiento, Incluso, su movilidad es mejor
que antes".

Marinero
encuentra el éxito en los nuevos TRATAMIENTOS
LOCALES
La historia de Marcos.
"Transformar
tu cuerpo. Agudizar tu mente. Superar tus límites". Esa es la llamada
para reclutamiento del Cuerpo de Marineros de Alta Mar. Marcos respondió
a esa llamada y sirvió con orgullo al país durante más de
15 años. Como sargento de artillería, Marcos se encontraba en las
mejores condiciones físicas. Además de cumplir con sus tareas diarias,
las cuales implicaban la manipulación de pesadas tareas, corría
entre 5 y 8 km al día, jugaba al tenis y pertenecía a un equipo
de fútbol de la Marina. Eso hasta que se lesionó la espalda
y ya no pudo hacer esto sin la ayuda de los analgésicos. Marcos comenta
que debido al nivel de dolor que experimentaba, apenas podía ponerse
en marcha.
En 1999 Marcos aceptó el retiro
médico de la Marina y comenzó una nueva misión: encontrar
alivio para su dolor. Durante los siguientes años se sometió
a dos intervenciones quirúrgicas de espalda, una fusión
ósea y tomó infinidad de analgésicos. Marcos encontró
algo de alivio con todas ellas, pero de poca duración.
Mientras
se encontraba en el hospital donde lo trataban, Marcos conoció a dos médicos
que fueron atentos y realmente escucharon lo que tenía que decir sobre
el dolor que le afectaba. Tras intentar varias opciones de terapias que
como suele suceder en los casos difíciles tampoco fueron de utilidad, los
médicos decidieron hablarle acerca de la enorme posibilidad que brindaba
algo que estaba causando revuelo por la efectividad de sus resultados. Una nueva
luz de esperanza se encendió en el espíritu de Marcos. Así
se enteró de la existencia de un nuevo método revolucionario que
combinaba efectividad con sencillez y practicidad y que consistía simplemente
en que las propias manos del especialista llevan una combinación de remedios
altamente efectivos al centro mismo de las articulaciones enfermas. Así
de simple y de positivo era ese tratamiento cuyo nombre era: NUEVO
TRATAMIENTO LOCAL.
La primera reacción
de Marcos al cabo de las primeras dos sesiones fue decir ¡ caramba, esto
sí funciona ! Más de 6 años después de que el dolor
le obligara a retirarse de la Marina, Marcos tuvo su inolvidable experiencia con
los NUEVOS TRATAMIENTOS
LOCALES, "el dolor ha disminuido un 90%, y también
he dejado la medicación en un 90 por ciento. "Ahora puedo dar largos
paseos y viajar. Para los especialistas del Edificio
Médico OFIPRA eso significa un éxito rotundo, en especial
cuando Marcos les dijo: "Ya estoy listo para encontrar un trabajo en el que
pueda demostrar nuevamente mi valor".

Mamá
ocupadísima encuentra algo de alivio: La historia de Daniela
Daniela
nunca fue una persona que dejara que el dolor o una lesión se interpusiera
en su activo ritmo de vida. Esta ocupadísima mamá es la supervisora
en unos grandes depósitos de almacenamiento de mercaderías, un exigente
trabajo que le impone caminar, doblarse y levantar peso.
Sin
embargo en el año 2000 Daniela se enfrentó con un gran obstáculo.
Después de levantar y transportar un bulto de varios kg, se le produjo
una lesión en la columna que necesitó de una intervención
quirúrgica importante. Desafortunadamente la operación dio un resultado
negativo y volvió a tener más dolor que antes, en realidad,
más intenso de lo que podía soportar: un dolor fuerte y constante
desde la cintura hacia abajo. "Me estaba volviendo loca, tanto que no
podía soportarlo sin tomar analgésicos en forma permanente".
Con
la ayuda del médico de su obra social Daniela intentó diversas terapias,
incluidas inyecciones para "matar" la sensibilidad de los nervios y
una fuerte medicación de forma continuada. Las inyecciones tuvieron poco
efecto y Daniela quedó frustrada. "Los fármacos me mantenían
adormilada y no quería estar el resto de mi vida dependiendo de la medicación".
A
continuación el mismo médico ante el fracaso de los remedios convencionales
le sugirió hacerse atender en el prestigioso Edificio
Médico OFIPRA de la Avenida
Jujuy.
"Al principio, la idea de recibir
medicinas dentro mismo del espacio entre mis vértebras enfermas a través
del llamado TRATAMIENTO
LOCAL me desconcertaba ya que sabía que era algo novedoso y revolucionario
por sus muy buenos efectos y por lo tanto al pensar en las ventajas de vivir sin
dolor dije: ¡adelante!".
Los resultados
premiaron su decisión ya que fueron totalmente positivos y Daniela lo resume
diciendo: "Al principio antes de recurrir a los NUEVOS
TRATAMIENTOS LOCALES el dolor me vencía, pero ya no me preocupo
más. El alivio se siente en forma permanente, esté de pié,
sentada, o en cualquier otra posición. Pude volver a practicar jardinería
que tanto bien me hace y llevo un ritmo de vida normal a la par de mi marido y
de mis dos hijos".
Cuando se encuentra con otras
personas afectadas por la ARTROSIS que sufren de dolor crónico,
Daniela explica su éxito. "Lo recomiendo sinceramente. He charlado
con personas que sufren de dolores y están pensando en la opción
de la cirugía o en manipulaciones eléctricas que a nada conducen
les digo que no duden ni siquiera un poco ya que el alivio que se obtiene es la
mejor recompensa".
